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A MI ME GUSTA LA TIERRA: Pozo de La Farola

A mi me gusta la tierra 12 marzo, 2015 3 comentarios

Es un lugar ubicado en Tarambana. Es una pequeña región de Almería.

Me llamo Paqui Castillo y os voy a contar de un lugar donde viví hasta los 4 años  y el resto de mi infancia visitando a mi abuela y a mis tres tías.

La tierra se llama: Pozo de La Farola.

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Curiosidades y peculiaridades:

1.- Pozo de La Farola no es fácil de encontrar con GPS. Es un núcleo de viviendas que se ha formado a partir de una primera vivienda, la de mi abuela. Mi abuela tuvo 9 hijos y conforme iban formando sus propias familias construían casas pegadas a la de mi abuela formando un único núcleo.

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2.- Antiguamente aquello era una región de pastores y pasó a zona agrícola.

 

3.- El nombre le viene porque era la primera farola que se puso en aquella zona incluyendo otras zonas de los alrededores. El agua de este pozo es potable y presta un suministro muy abundante de agua.

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4.- Antiguamente el pozo tenía un grifo a la salida del agua y todo el que pasaba solía pararse a beber o llenaba una botella de agua para llevarse a la labor.  El pozo tenía que estar en funcionamiento sino no salía agua del grifo.

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5.- A las personas que trabajan en el propio pozo llenando balsas de riego de los campos de cultivo lo llaman “relojero” que supongo que es porque cuenta horas de agua que caen en el embalse.

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6.- Por detrás del pozo había un cuartillo que cuando llovía se inundaba. Lo solíamos adaptar a tipo de escenarios de juego: las niñas para montar una escuela y los chicos solían montar un taller de bicis o motos.

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7.- Hay una higuera junto al pozo de agua que además de dar unos higos muy buenos también era la merienda de todos los transeúntes de la zona.

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8.- A mis tres tías no le gustaba que jugáramos a la pelota porque el camino era de tierra y se levantaba muchísimo polvo que acababa ensuciando la casa por dentro. Así que si nos pillaban la pelota la rajaban con un cuchillo.  Nuestra salvación era lanzar la pelota al terrao.

 

9.-En este lugar viví dos grandes caídas: la primera fue cuando aprendí a montar en bici y al segundo día me estampe contra la higuera. Y la segunda fue aprendiendo a conducir la moto. Me estampé contra una de las casas de mis tías.

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10.- La vida en este entorno es aislada del pueblo. La venta ambulante en este lugar es necesaria. Viene el panadero y dejaba el pan en una bolsa colgada de un árbol, viene el pescadero, el frutero, el pastelero. Incluso una tienda de ropa portátil dentro de una furgoneta aparece de vez en cuando.

 

11.- Cuando las cosechas terminaban se sacaban con un tractor y la ilusión de los niños no era otra que subirnos al cajón del tractor y dar un paseo de 50 metros a paso de tortuga.

 

12.-La playa está a unos 7 kilómetros. Lo más típico era volver de la playa en verano y todos los niños colocados en fila pasándonos una manguera de agua  para lavarnos la sal durante horas.

 

13.- El agua del pozo siempre circulaba en acequia a todas las balsas de agua. Para los niños era un escenario de juego muy divertido caminar por el interior de las acequias. Encontrábamos multitud de animalitos pequeños y sobre todo ranas.

En ocasiones nos veíamos sorprendidos por el agua que nos arrastraba.

A día de hoy todas las acequias están entubadas y enterradas.

 

14.- Con la llegada del verano los embalses de agua de riego se limpiaban de fango, algas y sedimentos. A los niños  nos venía genial ya que teníamos piscina limpia para nadar.

 

15.- A los reptiles les encantaba asomarse a las balsas para comer ranas y nosotros los niños disfrutábamos observando a los serios reptiles.

 

16.- A mitad del día, mientras los adultos aprovechaban para echarse una siestecita, los niños teníamos siempre planes  y uno de ellos era subirse a los terraos y correr saltando de uno a otro al estilo matrix.

 

17.- En todo el núcleo de viviendas había una habitación destinada para hacer matanza. Hacíamos trueque con el panadero.  La mayor parte del tocino del cerdo se lo regalábamos al panadero. Y el panadero hacía tortas de chicharrones para vender a sus clientes y a nosotros nos regalaba algunas tortas de chicharrones.

 

19.- Hay un álamo enorme que usábamos  para hacer de columpio. Os cuento los materiales:

Una buena cuerda y una garrafa vacía bien amarrada en la base.

 

20.- A las niñas nos encantaba ir a buscar hinojos para el puchero. Y en primavera buscábamos vinagreras de las orillas de los bancales.

 

21.- Hay un corral con cabras, conejos y vaquillas.

A mi abuela le encantaba hervir la leche durante mucho tiempo. Para desayunar nos ponía buena taza de leche con 1 cm de nata de espesor por arriba.

Nosotros la rebajábamos con agua.

 

22.- La merienda más típica era un cacho de pan con “magra”. Mi abuela llamaba al jamón “magra”.

 

23.- la parada de autobús para ir al colegio estaba a 200 metros. Cuando mis primos volvían del colegio, yo solía salir siempre a recibirlos. Era una caminata para mí y una fiesta diaria.

 

Bueno, ya sabemos algo más de Pozo de La Farola. Espero que os haya gustado. gracias por leerlo!!

3 respuestas a “A MI ME GUSTA LA TIERRA: Pozo de La Farola”

  1. […] Y lo mejor es leer todo sobre esta zona en la publicación anterior […]

  2. nicoleta dice:

    Que bonito paqui me encanto espero que escribas mas besos guapa

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