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A MI ME GUSTA LA TIERRA: LA CASA DE CAMPO DE MADRID Y A CORUÑA.

A mi me gusta la tierra 16 abril, 2015 Sin comentarios

Me llamo Ángel y soy: nacido y criado en Madrid, trabajo en Madrid y vivo en una ciudad al norte de Madrid.

A MI ME GUSTA LA TIERRA: LA CASA DE CAMPO DE MADRID Y A CORUÑA.

 

Aquí están los pensamientos de alguien nacido y criado en Madrid, entre cemento, ladrillo, asfalto, ruido, coches y contaminación:

 

1.- Los Bichos de ciudad somos capaces de sobrevivir en este medio hostil  adverso pero estamos deseando escapar, respirar, dejar de oír el tráfico y los ruidos de la ciudad. Para escapar nos montamos en el coche, generamos más ruido, más contaminación y acabamos llenando de ruido el lugar al que llegamos, que contradicción, ¿no?

 

2.- Mi primer campo. El primer campo que recuerdo es el cercano, la casa de campo de Madrid. Mis hermanos y yo íbamos allí con mi  padre a dar largas caminatas monte arriba, monte abajo y a jugar con el balón, era un rato de campo los fines de semana.

 

3.- Mi segundo campo es el campo del verano. Lo asocio siempre a la provincia de A Coruña, donde tengo unos familiares y durante unos cuantos años pasamos el verano completo por allí.

 

4.- En casa de mis familiares hay a la vez campo y mar. Aquello si era “el campo” de verdad, los cultivos de patata y maíz, los frutales. También había animales de granja: vacas, ovejas, cerdos y gallinas.

 

5.- Otro universo. Para unos niños como nosotros todo aquello era otro universo. Desde sacar las patatas de la tierra, ver crecer el maíz, dar de comer a los conejos, a las gallinas, a las vacas y a los cerdos. Para nosotros los niños era un juego, solo lo hacíamos un rato.

 

6.- Carreras de caracoles. Y cómo olvidar aquellos días de ir a recoger caracoles para hacer carreras, jejeje!. Como niños que éramos solo veíamos la cara amable de esa Galicia rural, la del verano, bonita.

 

7.- Contacto con el mar.  Estábamos en el campo y en la costa a la vez. Teníamos la playa al lado y esa costa era un espectáculo de vida. Estaba todo lleno de peces, cangrejos, camarones, bígaros, navajas, lapas, etc., recogíamos lo que queríamos directamente y lo cocíamos en un fuego en la huerta con una lata con agua de mar, así, sin análisis, sin depurar y sin problemas.

 

8.- La parte triste.  Realmente queda muy poco de aquello por los muchos accidentes marítimos sufridos en la zona durante los años.  La catástrofe del Prestige fue solo en último,  probablemente el más grande de todos y por la invasión urbanística que se ha cargado la costa con las construcciones y los vertidos no suficientemente depurados.

 

9.- El campo ha sido víctima del ladrillo salvaje, los montes colonizados por los eucaliptus y las tierras abandonadas en su mayor parte

 

10.- El presente. Ahora vivo en una urbanización modesta de pisos normalitos a 40 Km de Madrid. La buena noticia es que como es antigua, de antes del boom del ladrillo, tiene muchas zonas verdes, y hay algún que otro frutal :)

 

11.- Un campo de fútbol, de los de antes, de tierra, y ya en desuso que podría ser aprovechado.

Me pregunto si se podrían montar unas huertas comunitarias y ecológicas, seria genial poder organizarlo y me gustaría saber si alguien tiene alguna experiencia en un proyecto parecido. Publicar vuestras ideas a través del blog.

En fin, casi me he puesto melancólico, tenemos que recuperar la tierra, de ella comemos, quien la trabaja tendría que poder vivir de ella. Por supuesto el cultivo tiene que ser ecológico y tenemos que dejar de hacer experimentos con nuestro cuerpo y dejar de meternos químicos que no sabemos cómo nos afectará a medio y largo plazo.

Pronto os enviaré una muestra de tierra de mi campo.

 

Gracias a todos por leerme!

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